GORGON’S GAZE by logarritmo
11 junio 2011
Music & Drawings by Logarritmo.
ASTERION
Mi padre es un hombre riquísimo, pero no se piense por
esa razón que es persona grosera, todo lo contrario, sino no se explicaría el
equilibrio y armonía del jardín que ha hecho construir exclusivamente para
mí.
Ni la mas extravagante villa del mas poderoso de mis compañeros de
colegio se aproxima en el lujo severo, el ritmo y la delicadeza de formas que
exhibe este recinto; un sistema de pequeños patios con crujías porticadas a modo
de claustro en cuyo centro se halla un grácil pabellón y en él mi
lecho.
Desde niño he sido retraído, elusivo,solitario. Mis padres lo han
intentado todo con ánimo de integrarme, de incluirme, de proponerme amigos y
situaciones. Pero sus esfuerzos han resultado vanos como demuestra la existencia
de este edificio.
Me gusta pasear por estos patios y sentir su frescura
(tanto detesto el calor de ésta tórrida ciudad)
pararme en rincones
encantados y bajo los arcos escuchar el rumor de las fuentecitas.
Las
raras veces que han venido mis tíos o mis primos, escondiéndome, he escamoteado
mi presencia.
Con mi padre no, mi padre viene todos los días, quizá ahora
menos. Sé que aún está afligido por lo que hice. Se arrodilla junto a mi lecho y
llora en silencio. Yo paso las manos sobre sus hombros y le hablo, mas él finge
no oírme.
Peor es el caso de mi madre, ella no me ha perdonado, y eso me
entristece, lo deduzco en razón de que solo ha venido una vez a
visitarme.
Recuerdo que sin dirigirme la mirada depositó una rosa sobre
mi lecho y a continuación prorrumpió en sollozos y que entre las convulsiones de
su llanto a punto estuvo de caer. Recuerdo también que hubieron de llevársela,
entre mi padre y mi tío, medio andando y medio en brazos.
Aún los veo,
ella en la zozobra de su aflicción, alejarse entre la doble hilera de cipreses
que conforman el atrio de mi jardín.
Me duele, pero yo tampoco les
perdono que no entiendan mi deseo de estar solo y que insistan en traer, como
compañeros de mis juegos, a esos aterrorizados niños pobres.
EREBUS by Logarritmo
26 marzo 2011
Los mastines
El desfiladero, una amplia avenida flanqueada por dos murallas de
roca, era demasiado extenso como para permitirnos una fácil defensa pero
estábamos exhaustos, en especial las bestias y allí decidimos hacer el
alto. Los bagajes los acomodamos en los huecos de las rocas y extenuados
nos hundimos en un torpor ciego parecido al descanso.
Hacia el atardecer alguien divisó en el horizonte una alta columna de
polvo a unas dos jornadas de marcha. Discutimos las decisiones a tomar
pero nuestro cansancio era tal que llegó la noche sin haber decidido
qué hacer.
Al amanecer la columna se encontraba mucho más próxima, además la
trepidación que era ya perceptible al ras del suelo nos hizo temer que se
acercaba un ejército formidable.
Revisamos el estado de las bestias pero la evidencia era que ni cien
palos podían obligar a una mula a que aceptara un mínimo de carga.
A mediodía ya se divisaba la hueste y la altura del polvo removido nos
inducía a pensar en un ejército asombroso en razón de su número, mas
observamos que el fragor no se correspondía con el rítmico retumbar de la
marcha militar. Al poco nos convencimos de que nos hallábamos, no ante
un ejército sino ante una muchedumbre de proporciones inmensas. Ante la
imposibilidad de huir por el desfiladero trepamos la muralla por una
quebrada y allí instalados en lo alto esperamos el curso de los
eventos……..
Nunca antes viera ojo humano tamaña multitud. Atropellándose despavorido, el
río humano cruzó el desfiladero bajo nuestras atónitas miradas. Era claro
que presenciábamos una huida. Una huida que había unido al parecer a
muchas naciones. Alguno de los nuestros afirmó que se hallaban juntos
todos los humanos del orbe. El abigarrado gentío tardó el menos medio día
en desfilar ante nosotros.
Hansen, uno de los nuestros y de hábitos sanguinarios de vez en cuando
lanzaba un dardo, con su ballesta, al centro de la multitud, veíamos
entonces, como en un estanque, formarse un remolino y a continuación una
onda circular de empujones que se extendía hasta los bordes del desfiladero antes
de disiparse…..
Siguió transitando la muchedumbre enloquecida. Una vez que hubo pasado
me encontré con el silencio y me di cuenta de que las rocas entre las
que había pasado casi un día eran de color rosado.
Abajo el desfiladero en toda su extensión estaba sembrado de muertos
deshechos por millones de pisadas y nuestras bestias habían desaparecido.
Entonces miré al horizonte. Contra el cielo rojo , alta hasta las
nubes, se recortaba la silueta del jinete de la vorágine oscura. Había
salido de caza con su rehala de mastines. Los mastines del miedo, del odio
y de la pena. Los mastines del error, de la crueldad, del llanto y de
la soledad. Abatido recordé a Hansen y su forma de entretenerse con la
ballesta .
Así lo soñé .
MARTE, VENUS & PICASSO by Logarritmo
13 febrero 2011
FUGA VII
El culpable
Aunque fue oprobiosa la falta cometida, no existía razón para afrentarlo. Todos gozaron con su palidez rotunda, su dolor y su sorpresa.
Todos, cuando se hizo notorio su delito advirtieron que perdía levemente el equilibrio. Incluso fue jocosa su manera mecánica de andar al huir de todo aquello.
Lo último que se viera de él fue el grotesco mutis de un muñeco articulado , el comienzo de un declive sin testigos que paró en espantosa y secreta caída.